viernes, 31 de octubre de 2008

UNA HUERTA DE CABALLITO LUCHA POR MANTENER SU ESPACIO


Movimientos culturales y vecinos independientes juntan firmas para evitar que el Gobierno de la Ciudad desaloje la "Huerta Orgázmika", un espacio cultural comunitario y autogestivo. Funciona en un terreno junto a las vías del Sarmiento que, hace seis años, sólo anidaba ratas y desechos tóxicos.

En 2002, entre la calle Rojas, las vías del Ferrocarril Sarmiento y la Plaza Giordano Bruno, empezaron a soñar la Huerta Orgázmika. Tres años les llevó a veinte jóvenes limpiar el lugar, despojarlo de glifosato (herbicida que sirve para la eliminación de hierbas y arbustos) y empezar a sembrar. "Ninguno sabía nada del tratamiento de la tierra, pero por medio de la experiencia fuimos aprendiendo. Este es un espacio público porque lo convertimos en tierra de todos", enfatiza Naytal, una joven de 23 años, quien fue una de las primeras en sumarse al proyecto.

Los integrantes de la huerta están en vigilia permanente desde hace veinte días porque temen que su sueño se trunque. El 26 de mayo pasado, el jefe de Gabinete de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, estableció mediante el decreto 607 que la huerta debía dejar de funcionar en ese lugar. "A nosotros la notificación nos llegó el 3 de septiembre. Desde ese momento, estamos todos alertas por si nos quieren venir a sacar", relata Naytal.

En la Huerta Orgázmika, que trabaja en forma conjunta con el centro cultural La Sala (ubicado en Avellaneda al 600), hay más de 100 variedades de plantas que se consiguieron mediante el intercambio con otras huertas y colaboraciones de particulares. Lo cosechado, como tomates, albahaca, berro, lechuga, cañas de azúcar, entre otros, se utiliza en forma medicinal y para el consumo personal. "Hoy estuve aprendiendo y trabajando la tierra y me llevé unas plantitas. Uno colabora como puede. Lo que me encantó es que el dinero no tiene valor. Acá lo que importa es lo que uno puede hacer por y para el otro", relata sorprendido y agradecido Alejandro, quien se enteró del emprendimiento por Internet e inmediatamente concurrió a conocerla.

La inestabilidad por la que pasa hoy la huerta data de un tiempo atrás. Los intentos de desalojo comenzaron en Agosto del 2007. "Querían corrernos para hacer la continuación de la plaza Giordano Bruno que está acá al lado", enfatiza Ezequiel, de 24 años, quien dice haber encontrado en la huerta su lugar en el mundo, y haber aprendido "los valores esenciales de la vida". Para evitar perder el lugar, durante el invierno del año pasado hubo un acampe por tres meses. "Fuimos a la Dirección de Espacios Verdes para buscar una salida al problema y también a la Defensoría del Pueblo de la Ciudad. Pero mucha bola no nos dieron, porque faltaba poco para que cambiara el Jefe de Gobierno y, según ellos, todo estaba parado", relata indignada Naytal. Ante la falta de respuestas, como alguna medida precautoria debían tomar y sentían que el desalojo era inminente, decidieron en asamblea poner rejas a la huerta para evitar el eventual paso de las máquinas municipales.

El movimiento que llevan adelante estos jóvenes tiene, además del de la producción, un objetivo más filosófico. La Huerta Orgázmika se inscribe dentro de la Permacultura, una forma de vivir y de trabajar la tierra que comenzó en los años 70 en el desierto australiano. "Es un movimiento que fomenta el conocimiento del cuerpo a través de la utilización de la naturaleza. Acá, trabajando la tierra, aprendés a reconocer por qué los seres humanos nos comportamos de cierta manera", sintetiza Naytal.

En la huerta, fiel a su función social y de integración con la comunidad, se realizan diversas actividades culturales gratuitas, como los ciclos de cine que se dan los martes por la noche, las clases de yoga, cursos sobre elaboración de bebidas, cómo utilizar las plantas medicinales, y otras prácticas autogestivas. Además, el lugar es ofrecido ante cualquier iniciativa independiente, porque, como reconocen sus integrantes, "acá todos tienen su espacio". Al menos, mientras la Ciudad no lo impida.

martes, 28 de octubre de 2008

DIALOGOS PLATONICOS ENTRE LA BOLUDA EN ASCENSO Y EL GARCA EN DESCENSO


Pactamos una conversación entre dos personajes de nuestra querida cultura pero lamentablemente llegamos tarde porque había una manifestación en repudio a que, azarosamente, uno de nuestros invitados aún continúa con vida. Sabiendo que se trata de Carlos, el Garca, y Karina, la boluda que factura, es una incógnita difícil de develar pero que por la salud de nuestros queridos lectores será resuelto. Uno de los piqueteros manifestantes que, gustosa e innecesariamente, cortaba la calle Corrientes, adujo: “Estamos cansados de que algunos no se mueran. Estamos juntando firmas para que el homicidio en algunos casos no sea sancionado”. Seguimos preguntando insistentemente por qué podía tratarse de cualquiera de los dos eruditos. Le pedimos gentilmente a uno de los zurditos que dejara por un segundo la bandera, y en esos pequeños instantes respondió: “Es para el turco esto, pero si aprovechamos esta ola mediática que fomentan, podemos utilizar la movida y hacer un combo!!”…
Atravesada la intrincada ciudad, arribamos hasta el bar en que pactamos el encuentro. Nuestros invitados estaban esperando con la amabilidad que los caracteriza. Al ex presidente lo cortejaban dos gatitos y un perro. El séquito de la famosa estaba compuesto por un maquillador, un peluquero y un rengo (por no decir “el señor G”).
El diálogo estuvo mediado por un cronista de alto nivel intelectual para traducir lo que entre ellos no se comprendían y un agente de seguridad por si a Carlos primero se le encendía la chispa del amor…

Lamentablemente para nuestras expectativas, el tal esperado encuentro duró apenas unos instantes, porque Kari necesitaba más tiempo para decorar su rostro y no puede “perder el tiempo en boludeces”. Por su parte, al riojano poco le importó cuánto duraría la nota, porque según informaron fuentes allegadas al garca “dejamos estacionado el avión sobre la avenida Córdoba, al lado de los negocios del Outlet”.
Transcripción textual:
Carlos (C): ¡Qué linda pollerita que te trajiste!
Karina(K): ¡Ay no entiendo! ¿Qué me quiere decir?...
Periodista(P): Me parece que dijo que te parte al medio
K: ¿Cómo al medio?..(carcajadas..)
(Pregunta inteligente del periodista): ¿Alguna vez, durante su gobierno, tuvo que dividir algo, o siempre se quedó con todo?
C: Risas…Más risas...(5 segundos de silencio) En otro momento nadie se animaba a decirme eso…
(crece la tensión)…
K: Carlos, usted fue presidente, no?
C: Si, nena. El mejor de todos…
K: Guau!!..¿Solo en mi pollera se fijó?
C: No, bebé. (Se acomoda en la silla). También me fijé en tu asistente… ¿Cómo se llama?
K: Alberto. Pero me hace incomodar presidente. Se me está corriendo el maquillaje… me parece que me voy a ir…
C: Bueno, mi amor. (Se acerca a Karina) Si querés progresar, sabés que nos vamos juntitos!!
K: Me encantaría, pero usted ya no es más presidente…
(interviene el agente de seguridad y el periodista intelectual porque el Garca se levantó de la silla…no podems dar más precisiones, pero la nota se suspendió!!)