
A casi un mes del referéndum revocatorio realizado el pasado 10 de agosto en Bolivia, el Ministro Asesor de la Embajada de Bolivia, Sixto Valdez Cueto, realiza un balance y cuenta cuáles son los principales problemas que deberá sortear el gobierno del presidente Evo Morales.
¿Cuáles son las principales causas del actual conflicto político-económico?
Antes de Evo Morales había una elite gobernante que se apoderó de las tierras y de los recursos naturales. Esas elites manejan todavía ciertas estructuras del poder judicial y otros niveles de poder de decisión. El principal problema de Bolivia es que las reformas económicas, políticas, sociales y jurídicas que impulsa el presidente atacan a los intereses de los más ricos, no de los más pobres, y una muestra frente a ello, es que ha incrementado su votación casi en un 14 % en relación con el año 2005 cuando fue elegido presidente de la República. De manera que el conflicto es porque los ricos están perdiendo sus privilegios.
Evo Morales en uno de sus discursos llamó a la unidad de los bolivianos y dijo que sólo se logrará con el respeto de la legalidad. Sin embargo, luego de un mes del referéndum revocatorio, la oposición parecería no ceder. ¿Cómo cree que se puede llegar a efectivizar esta unión?
El 10 de agosto ha triunfado con casi el 68 % de la votación, más de 2/3 del país. Ha ganado en 95 de 112 provincias de Bolivia, en el 61% de territorio opositor de la llamada medialuna y la oposición ha perdido dos prefectos (gobernadores). De manera que con ese triunfo arrollador, él pudo haber tenido una actitud de soberbia, de triunfalismo, de autoritarismo. En cambio, lo que ha hecho es transmitir un mensaje de unidad y de reconocimiento del triunfo de algunos opositores. El diálogo ha sido convocado a las 48 horas y el principal ausente fue el prefecto de Sta. Cruz. Cuando hablamos de unidad estamos haciendo referencia al intento separatista, a la disgregación de algunos políticos que impulsan a través de las llamadas autonomías. El presidente Morales está de acuerdo con las autonomías y están en la nueva constitución. Pero en la actual carta magna no existe tal autonomía.
¿Cuales son las intenciones de la llamada medialuna al insistir con los intentos autonómicos?
Lo que plantean las regiones, en especial Sta. Cruz, Beni, y Pando, es poner en marcha estatutos autonómicos, que son una especie de leyes regionales, pero son estatutos de facto, no se han aprobado en procesos electorales legales. Se han aprobado en referendos que no los convocó el parlamente, que no fueron aprobado por la Corte Electoral Nacional, que no tuvo veedores internacionales y que tuvo un alto grado de ausentismo. Esos estatutos anulan al estado central y quieren convertir a las regiones en especies de estados independientes.
Visto el conflicto desde la Argentina, daría la sensación que es algo más parecido al Apartheid sudafricano que a una división económica, donde es el origen étnico del presidente en lo que está en juego...
No puedo comparar con África , pero el problema es que hay un alto contenido de racismo de ciertos lideres regionales. Los indígenas son golpeados, no tienen derecho. Es una elite blanca la que maneja a las empresas, a las instituciones, que tiene miles de hectáreas de tierras y los indígenas tienen cada vez menos. Lo que más abunda es la discriminación y el racismo.
¿Cómo se hace para construir desde el poder teniendo a todos los medios de comunicación más poderosos en contra?
El pueblo se ha encargado de responder, a pesar de la campaña contra el presidente cuando se manifestó en las urnas el 10 de agosto pasado.
¿Cuál es su reflexión respecto a la decisión de la Corte Nacional Electoral de anular el decreto impulsado por Evo Morales para la nueva constitución que, entre otros puntos, otorga la reelección del mandato y limita la cantidad de tierras?
Lo que ha hecho es pedir que haya una ley y no un decreto, pero también se pronunció respecto a otros procesos electorales. En Santa Cruz se anunció la elección asambleísta y la corte dijo que no, que eso es ilegal. Tarija también había convocado a elecciones parlamentales regionales y dijo que es ilegal. Chuquisaca convocó a un referéndum autonómico y también dijo que es ilegal.
¿Cómo vive la comunidad boliviana en la Argentina el proceso de cambio que se está dando en su país?
Con mucha expectativa. Una muestra es que con el voto simbólico participaron más de 30 mil personas y el presidente Morales ha tenido un apoyo de más del 90 por ciento. Es simbólico porque todavía no tiene legalidad. Ya se aprobó en primera instancia y está pendiente en la cámara de diputados esa ley, pero es la oposición la que tiene la mayoría pero tenemos la esperanza de que se apruebe.



