jueves, 17 de julio de 2008

Instrucciones para sacarte los mocos sin pañuelo delante de tus suegros






Tareas difíciles si las hay. Primera reunión. No los conocés. Sabés que te van a estar mirando todo el tiempo. Cada acto tuyo saldrá en la plana principal de todos los diarios. Cualquier paso en falso hará que tu amada te deje de lado.Empieza la comida. Estás sentado al lado de tu chica con tus tan temidos suegros enfrente. Comienza la charla. Las preguntas sobre qué hacés de tu vida son cada vez más incisivas. Das respuestas cortas exhibiendo una total timidez, dando a conocer que te sentís incómodo. De repente sentís un cosquilleo en tu fosa nasal izquierda. Llevás tu mano derecha al bolsillo del pantalón del mismo lado, dejando la mano desocupada sobre la mesa para despistar. La introducís y te das cuenta que sólo hay unas pocas monedas. Empieza el gran dilema: lo dejás toda la comida suponiendo que tus futuros familiares no verán nada, o apelás a la imaginación para derribarlo de tu nariz. Obviamente optás por la segunda opción. El cosquilleo es cada vez más fuerte, empieza a caer un pequeño líquido transparente, que si no es atacado llegará a la boca. Dejás tu postura erguida que mantenías en la silla. Te inclinás levemente hacia atrás. Con el dedo mayor de la mano izquierda te rascás el ojo del lado opuesto a la misma. El resto de los dedos deben estar entreabiertos no más de lo habitual. La palma debe estar mirando al ojo. La mano derecha debe entrar en acción rápidamente. Estiras el dedo índice. Lo introducís por debajo de la mano utilizada como pantalla. Lo doblás como si formara un signo de pregunta (el que cierra las oraciones) con la parte de la uña para arriba. Introducís el dedo hacia la temerosa y no menos complicada fosa nasal derecha. Sacás el invasor de un sólo movimiento veloz que no puede durar más de medio segundo. Lo limpiás en la servilleta. Mirás a tu alrededor. Reanudas la respiración.

No hay comentarios: