sábado, 26 de enero de 2008

HAN..


En uno de los tantos viernes por la noche en que el teléfono no suena, ni hay rasgos de que algo diferente pueda ocurrir, me interné, como casi todo el día de ayer (sólo interrumpido por la fantástica Cinema Paradiso que merecerá un recuadro aparte y por las repetidas visitas a la heladera en busca de lo que no hay ), en la lectura. Cortázar se apoderó de mí. Tengo en mis manos una súper (por el volumen y no por la calidad) publicación que reúne muchos de sus cuentos. A pesar de la sobredosis, me costó cambiarlo por otro autor, aunque en un rapto de lucidez amagué con "Huelga general" de Jack London. Me duró apenas unos minutos. Luego intenté con una de Alex de la Iglesia (no se qué Del Fauno) pero no hubo caso. De todas formas, el día no había transcurrido en vano y sirvió para darme cuenta que leer durante un tiempo prolongado al gran Julio es perjudicial para la salud. Requiere una atención constante, puesto que sino se esfuman algunos de los tantos detalles que obsesivamente es capaz de narrar. Es de esos autores que uno no puede leer y pensar en un partido de fútbol a la vez.

En un momento la cabeza me explotó y busqué refugio en la internet. Luego de chatear durante un rato, recordé las interpelaciones de Sebastián, quien adujo que era imposible que no hubiera leído nunca a Bukowski. Sostenía que "es un autor justo para mí"..

No abrí ninguna botella de vino y conocí un mundo totalmente diferente a todo. No sabría muy bien cómo explicarlo. Con temor a equivocarme, es el Cacho Castaña de la literatura. No sólo sus escritos me sedujeron, sino también cómo forjó su carrera. Empleado Bancario, alcanzó el reconocimiento a los 50 años y publicó por primera vez a los 35...ácido, ingenioso (debe haber sido por esto que me lo recomendó), además de alcohólico y depresivo (ahhhh nooo..por esto!!) , lejos de renegar de sus padeceres, se cagó literalmente en todo y en todos, e hizo de su vida una poesía...

Solo me resta aclarar, con semejante venta, que espero que una vez que bucee realmente en él, todo lo que hoy me produce admiración no se traduzca en un empalagamiento característico de los matrimonios de larga data...

Les dejo algunas de sus definiciones publicadas por Páginas 12...

El alcohol: “El alcohol es probablemente una de las mejores cosas que han llegado a esta tierra, además de mí. Entonces nos llevamos bien. Es destructivo para la mayoría de la gente, pero yo soy un caso aparte. Hago todo mi trabajo creativo cuando estoy intoxicado. Incluso me ha ayudado con las mujeres. Siempre fui reticente durante el sexo, y el alcohol me ha permitido ser más libre en la cama. Es una liberación porque básicamente yo soy una persona tímida e introvertida, y el alcohol me permite ser este héroe que atraviesa el espacio y el tiempo, haciendo un montón de cosas atrevidas... Entonces el alcohol me gusta, cómo no”.

Las mujeres y el sexo: “Yo las llamo máquinas de quejarse. Las cosas con un tipo nunca están bien para ellas. Y cuando me tiran toda esa histeria... Tengo que salir, agarrar el auto e irme. A cualquier parte. Tomar una taza de café en algún lado. En cualquier lado. Cualquier cosa menos otra mujer. Supongo que están construidas de diferente manera, ¿no? Cuando la histeria empieza, se acaba todo. Uno se tiene que ir, ellas no entienden por qué. ‘¿Adónde vas?’, te gritan. ‘¡Me voy a la mierda, nena!’. Piensan que soy un misógino, pero no es verdad. Es puro boca a boca. Escuchan que Bukowski es ‘un cerdo macho chauvinista’, pero no chequean la fuente. Seguro, a veces pinto una mala imagen de las mujeres en mis cuentos, pero con los hombres hago lo mismo. Incluso yo salgo mal parado muchas veces. Si realmente pienso que algo es malo, digo que es malo, sea hombre, mujer, niño o perro. Las mujeres son tan quisquillosas, piensan que me las agarro con ellas en particular. Ése es su problema”.

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